Viajó desde Las Lajas para correr la Media Maratón con una prótesis

Un accidente le cambió la vida en el año 1999, y, tras 46 cirugías y la amputación de una pierna, se propuso nunca dejar de correr. La historia de Alfredo Garrido, el hombre de Las Lajas que se robó los aplausos en la Media Maratón en Neuquén.

Foto: El Confidente Neuquén

La música de fondo acompaña a una jornada que se desarrolla con total normalidad durante la mañana de un domingo primaveral en el Paseo de la Costa de la ciudad de Neuquén: se corre la Media Maratón, los 4, 8 y 21 kilómetros.

De pronto, una ráfaga de aplausos obligan a voltear hacia la zona de llegada. Es Alfredo Garrido, que acaba de cruzar la línea con los brazos en alto y el rostro lleno de emoción.

Oriundo de Las Lajas, el hombre de 51 años viajó hasta la capital para cumplir con su desafío de correr el circuito más largo de todos en la Media Maratón: los 21 kilómetros. Y lo hizo.

Pero su historia comienza mucho antes, allá por 1999, año en el que un accidente cambiaría su vida para siempre. “Después de 46 cirugías y tratamientos en todos los hospitales de la Argentina, hasta de Buenos Aires, en 2010 les pedí a los médicos que me amputaran la pierna porque no quería seguir sufriendo”, cuenta Garrido a El Confidente unos minutos después de haber llegado a la meta y rodeado de público.

Foto: El Confidente Neuquén

Sin dar mayores detalles sobre aquel episodio que lo dejó durante 12 años en un período de convalecencia con fractura expuesta de tibia y peroné, Alfredo subraya que el momento de tomar la decisión fue un claro punto de inflexión: a partir de entonces, una nueva vida empezaría para él.

“Yo corría con Tranquilino Valenzuela, con Calquín, con Sánchez, con muchos corredores de Neuquén. Cuando tuve el accidente, fueron 12 años de convalecencia, estirándola para ver si la podía salvar. Hasta que tuve que tomar la decisión”.

“A fines de 2010 me coloqué una pierna ortopédica, que con mucho esfuerzo conseguimos a través de la obra social. Había entrado en internet y buscado la prótesis que necesitaba, y dije ´algún día la voy la conseguir´”.

“Por idea de un amigo empecé a caminar, y después empecé a correr. El 2 de abril de este año hice cumbre en el Volcán Copahue con los veteranos de Malvinas, con esta pierna”.

Garrido cuenta su historia de una manera natural pero atrapante. El público lo escucha y aplaude a intervalos su relato, y el ambiente se colma de emoción.

“Lo que quiero con esto no es causar lástima, sino que lo vean como un ejemplo de que todo se puede en la vida. La vida te pone los obstáculos, y sos vos el que los tiene que superar”.

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